¡Mucho cuidado padres! A veces no tomamos conciencia de las decisiones que tomamos respecto de nuestros hijos. Muchas de esas decisiones, aún cuando creemos que son las mejores, afectan psicológica y socialmente a la vida de nuestros hijos.
Hablando entre amigos, he escuchado muchas de sus fobias o disgustos hacía ciertos animales, actividades o comidas. Así, por ejemplo, muchos odian el brócol porque desde pequeños sus padres los obligaban a comerlo, u odian la piscina porque alguno de sus padres los 'echó' al agua sin previo aviso...Y así, un sin fin de eventos que traemos desde nuestra infancia y que ha afectado (ya sea favorable o desfavorablemente) nuestras vidas adolescentes e incluso adultas.
Lo dicho anteriormente, es un abre bocas para el tema de esta nueva entrada: TEPT por Cirugía Genital en Menores. ¿Qué significa esto? ¿Es posible que suceda?
Antes de empezar a hablar del tema específicamente, recordemos que el TEPT surge por sucesos que son altamente impactantes en la vida de una persona, ya sea porque le sucedió directamente o porque tuvo algún tipo de acercamiento que generó tal impacto que su respuesta de ansiedad superó los niveles normales (DSM IV, 1994)
Según Levy (1945) la cirugía genital de los menores puede llegar a desarrollar trastorno de estrés postraumático de larga duración (citado por Gregory J. Boyle, 2002). ¿Por qué? Analicemos...
Como primera medida, Cansever (1965. Citado por Gregory J. Boyle, 2002) a partir de un estudio que se hizo a unos muchachos turcos circuncidados, indicó que este procedimiento es percibido por el menor como un ataque violento y agresivo a su cuerpo, que mutila y daña. Como consecuencia de la circuncisión la agresividad creció, hubo una disminución del ego y de la adaptación además de pesadillas. Incluso, de acuerdo con Jacobson et al (1987); Parkes (1998); Bradley et al (1998) y Jacobson & Bygdeman (1998), la circuncisión neontal, por ejemplo, ayuda a que posteriormente haya un comportamiento agresivo y violento por parte de la persona a quien se le operó.
En segundo lugar, conforme a un estudio realizado por Ramos (2000. Citado por Gregory J. Boyle, 2002) sobre los procedimientos médicos y rituales de la circuncisión relacionados con los efectos psicológicos, se encontró que "casi el 70% de los muchachos sometidos a la circuncisión ritual, y 51% de los muchachos sometidos a la circuncisión médica satisfacieron los criterios para un diagnóstico de PTSD"
Finalmente, los estudios también demuestran que a futuro, la circuncisión genera efectos en la edad reproductiva tales como las de sensaciones de mutilación, de baja autoestima, de enojo, y depresión (Hammond, 1999).
Todo lo anterior, es una clara prueba del gran impacto que este tipo de operaciones, especialmente las que no son consentidas por el paciente menor, genera en la vida de una persona que ha sido circuncidada. Además del alejamiento hacía las relaciones afectivas e íntimas que puede llegar a producir, como se vio, este tipo de operaciones puede llegar a generar síntomas íntimamente relacionados con el TEPT.
Y tu, ¿Qué opinas?
REFERENCIAS
1. DSM IV. American Psychiatric Association. Recuperado en mayo de 2011: http://www.psygnos.net/biblioteca//DSM/Dsmptsd.htm
2. Boyle, G. 2002. El trastorno por Estrés Postraumático de Larga Duración como Resultado de la Cirugía Genital de los Menores. Revista de Psicología. vol. XI, número 001. Pp. 17-24. Recuperado en mayo en: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/264/26411103.pdf
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